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Igualdad en progreso: luces y sombras para las mujeres en España

Abril de 2026

La igualdad de género en España ha experimentado avances relevantes en las últimas décadas, sin embargo, persisten desigualdades estructurales que muestran que la igualdad real aún no se ha alcanzado plenamente.

La presencia femenina en los puestos de liderazgo empresarial ha aumentado, pero de forma desigual. En España, las mujeres representan en torno al 23%-25% de la alta dirección en grandes empresas, una cifra inferior a la registrada en el conjunto de puestos directivos (alrededor del 38%). A nivel internacional, la media global de mujeres en puestos directivos se sitúa en torno al 34%, mientras que en la Unión Europea ronda el 35%. Esto sitúa a España ligeramente por encima de estos promedios en términos generales, aunque sigue rezagada en los niveles más altos de responsabilidad ejecutiva.

En contraste, los consejos de administración han experimentado avances más significativos. En las empresas cotizadas españolas, la presencia femenina se sitúa en torno al 35%-38%, acercándose al objetivo del 40% fijado por la Unión Europea. Este porcentaje es superior al de muchos países europeos, donde el progreso ha sido más lento y desigual, aunque el promedio comunitario sigue lejos de la paridad en numerosos Estados miembros. A pesar de estos avances, la representación femenina en puestos ejecutivos dentro de los consejos sigue siendo limitada.

En el ámbito laboral, uno de los principales desafíos sigue siendo la brecha salarial. Las mujeres continúan percibiendo ingresos inferiores a los de los hombres, incluso en puestos de responsabilidad. En el caso de la alta dirección, la diferencia salarial ronda el 13%, lo que evidencia que la desigualdad no desaparece en los niveles más altos. Además, la conciliación de la vida laboral y familiar sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, lo que limita sus oportunidades de desarrollo profesional.

Por otro lado, el emprendimiento femenino ha ganado protagonismo en los últimos años. En España, aproximadamente una de cada cinco personas emprendedoras es mujer. No obstante, persisten barreras relevantes, especialmente en el acceso a financiación, ya que las startups fundadas por mujeres reciben una proporción muy reducida del capital riesgo a nivel global. Aun así, se observa una creciente diversificación sectorial y una mayor presencia en ámbitos tecnológicos.

En conclusión, España presenta una posición relativamente favorable en el contexto internacional en relación a la igualdad de género, si bien se observa una ralentización en los avances de los últimos años. La última milla para que haya una igualdad real, está costando, y de no producirse cambios importantes a nivel social, numerosos estudios apuntan a que tardaremos entre 40 y 60 años en conseguirlo.

Mónica Guardado, directora general de Afi Global Education y presidenta de Accedia