El talento y todo lo demás
Enero de 2026El talento es un regalo... que hay que cultivar.[*]
El talento, se entiende generalmente, como una aptitud o habilidad natural en un área particular, algo para lo cual se posee una facilidad innata sin necesidad de entrenamiento amplio. Es lo que hace que ciertas tareas resulten más fáciles para algunas personas que para otras. Sin embargo, existe un debate permanente sobre qué es realmente el talento.
La visión tradicional del "don" o regalo considera el talento como una cualidad innata con la que se nace: la habilidad musical se hereda en las familias, algunos niños o niñas son atletas naturales, o tienen un instinto para las matemáticas. Por otro lado, la perspectiva de la "habilidad desarrollada" llevaría a considerar que lo que parece talento es a menudo el resultado de una exposición temprana a ciertas tareas, un buen adiestramiento y/o praxis que tuvo lugar tan tempranamente que no la recordamos. Por ejemplo, un niño que parece naturalmente dotado de talento musical podría haber estado inmerso en la música desde su más temprana edad.
La mayoría de los investigadores hoy piensan que es ambas cosas: probablemente existen predisposiciones genéticas que hacen que ciertas habilidades sean más fáciles de desarrollar, pero estas aún requieren cultivo y práctica para emerger completamente. Alguien podría tener la constitución física para el baloncesto, pero sin tocar nunca una pelota, ese "talento" permanece latente y se pierde.
¿El talento determina el éxito?
Una pregunta crucial es si el talento realmente se traduce en éxito o riqueza, y la respuesta corta es: no necesariamente. El talento por sí solo a menudo no es suficiente porque saber aprovechar la oportunidad importa. Alguien con un increíble talento musical nacido en la pobreza sin acceso a instrumentos o maestros afronta posibilidades muy menores que alguien con talento moderado pero padres adinerados que pueden costear la mejor formación.
La suerte y el momento adecuado juegan un papel importante: estar en el lugar correcto en el momento correcto, conocer a las personas adecuadas, o entrar en un campo cuando está creciendo versus declinando. Además, otras habilidades importan más de lo que pensamos: cosas como la persistencia, las habilidades sociales, la inteligencia emocional, el sentido de los negocios y la capacidad de promocionarse a menudo determinan el éxito más que el talento puro y duro.
Las investigaciones recientes muestran que, en muchos campos, la combinación de "talento moderado + esfuerzo extremo" supera a la de "talento extremo + esfuerzo moderado". En otras palabras, la persona dotada de talento que se duerme en esta rama de su personalidad, queda a menudo por quien trabaja consistentemente sobre la base de un talento muy menor o, incluso, inexistente. De esto último existe una variada y riquísima casuística y pocas personas podrán decir que no conocen ningún caso en sus respectivos círculos familiares o personales.
Talento y pobreza
Un mito peligroso es que la pobreza tiene algo que ver con la falta de talento. Esto es absolutamente falso. La pobreza no tiene nada que ver con carecer de talento, pero tiene todo que ver con si el talento se descubre, desarrolla y recompensa.
No hay razón para creer que el talento se distribuye de manera diferente según la clase socioeconómica, la raza, la geografía u otras categorías sociales. Un niño nacido en la pobreza tiene la misma probabilidad de tener alto potencial en matemáticas, música, atletismo o cualquier otra área que un niño nacido en la riqueza. El talento varía entre individuos, pero no hay evidencia de que varíe sistemáticamente entre grupos basados en la riqueza, clase u otras características y/o antecedentes.
Sin embargo, no vemos esto reflejado en los resultados porque, por lo general, los talentos de los niños de familias favorecidas se identifican y desarrollan, mientras que los talentos de los niños nacidos en familias desfavorecidas, a menudo, pasan desapercibidos o sin desarrollar. Confundimos los resultados de aprovechar o no la oportunidad con, respectivamente, la presencia o ausencia de talento.
El estudio The Lost Einsteins (Raj Chetty et al, 2019) analizó registros de patentes y encontró que los niños de familias de altos ingresos tienen 10 veces más probabilidades de convertirse en inventores que los niños de familias de bajos ingresos con las mismas calificaciones en matemáticas. Esto sugiere igual talento pero oportunidad desigual para desarrollarlo.
La realidad trágica es que la pobreza no significa talento pobre, significa talento desperdiciado. Probablemente hay millones de personas increíblemente dotadas cuyas habilidades nunca se desarrollaron porque nacieron en circunstancias que lo hicieron casi imposible. Y, desgraciadamente, seguirá sucediendo así en todo el mundo, incluidos países avanzados.
¿Se puede heredar el talento?
Esta es una de las preguntas más debatidas en psicología y genética. La respuesta honesta es: parcialmente, pero es complicado. Los estudios con gemelos muestran que la habilidad musical, el rendimiento atlético, el razonamiento matemático y otras habilidades muestran cierta heredabilidad. Los rasgos físicos que permiten ciertos talentos (altura para el baloncesto, capacidad pulmonar para deportes de resistencia) están claramente heredados.
Sin embargo, los genes no son el destino. Tener potencial genético no significa que este se acabe desarrollando. La mayoría de los rasgos complejos son probablemente un 30-60% heredables, lo que significa que la genética representa aproximadamente esa cantidad de la variación entre las personas. Pero eso aún deja un 40-70% al entorno, y lo importante es que la heredabilidad no es inmutable.
Probablemente se puedan heredar tendencias o capacidades que hacen que ciertas habilidades sean más fáciles de desarrollar, pero que estas se conviertan en "talento" depende enormemente de la exposición temprana a las tareas para las que se pueda estar dotado, el aprovechamiento de la oportunidad, el esfuerzo y la motivación.
¿Puede la IA exhibir talento?
Una pregunta fascinante hoy es si la inteligencia artificial algún día exhibirá talento humano o algún otro tipo de talento. Si el talento significa rendimiento excepcional, la IA ya lo exhibe en algunos dominios bien definidos, y con creces: juego de ajedrez, predicción del "plegamiento de proteínas"[**], o en la generación de imágenes.
La pregunta más profunda es si la IA podría tener talento humano: esa aptitud natural, la aparente facilidad, la intuición creativa que hace que alguien sea "dotado". Un argumento convincente es que si el talento humano emerge de procesos estocásticos, variación aleatoria durante el desarrollo y ruido ambiental interactuando con sistemas de aprendizaje, entonces no hay razón en principio por la que la IA no pudiera exhibir dinámicas similares.
La evolución humana requirió millones de años para producir inteligencia y talento a través de mutación aleatoria y selección natural, sin dirección ni planificación, totalmente ciega. El desarrollo de IA es intencional: podemos estudiar qué funciona, iterar rápidamente, compartir conocimientos globalmente y construir sobre éxitos previos. Una red neuronal puede hacer millones de iteraciones de entrenamiento en horas. Si el talento emerge de procesos estocásticos que a la evolución le llevó millones de años generar por azar, entonces el diseño inteligente con recursos computacionales masivos debería poder reproducir esos procesos en órdenes de magnitud más rápido.
La gestión del talento en una sociedad avanzada
El talento, pues, no es un don místico o un milagro, sino un fenómeno que surge de procesos que podemos estudiar, comprender y quizás replicar. Lo que importa no es solo tener talento, sino tener la oportunidad de desarrollarlo. De ahí la importancia de perfeccionar, mediante el apoyo de estructuras de desarrollo y apoyo (públicas, sociales o civiles), un "regalo" que la naturaleza ofrece generosa y equitativamente a unos pocos en beneficio de todos.
Un impuesto al, o los prejuicios sobre el talento serían los más graves errores que una sociedad pudiera cometer. Es más, el que nada del talento se desperdiciase y aquel pudiera expresarse en beneficio de todos es lo que distinguiría a una sociedad avanzada de una sociedad enferma y rencorosa.
[*] Esta entrada ha sido confeccionada casi en su totalidad por la herramienta de IA Claude. El "autor" construyó un diálogo en inglés con la herramienta, ordenando los apartados del mismo según un guion preestablecido que se adaptaba en función de cada respuesta. Después de una larga "conversación" le pidió a Claude que redactase un breve ensayo con el contenido de la misma, que fue editado para evitar expresiones literales poco conformes con el uso del castellano a este lado del Atlántico.
[**] Protein folding, el cambio de una cadena lineal de aminoácidos a una estructura tridimensional, crucial para el normal funcionamiento de las proteínas, cuya predicción es increíblemente compleja y que la IA resuelve con una precisión asombrosa.