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Paseo global

El d铆a despu茅s

A pesar de informaci贸n muy incompleta, de la incertidumbre extrema todav铆a existente, no viene mal abrir la intuici贸n, con los elementos de informaci贸n disponibles, a ese ejercicio de anticipaci贸n de la direcci贸n de algunos cambios y, en su caso, de adaptaci贸n de comportamientos de los agentes econ贸micos p煤blicos y privados

Emilio Ontiveros
Mayo de 2020

La severidad del trauma originado por el maldito virus no dispone de muchos precedentes. Ha puesto patas arriba muchas cosas, convicciones, instituciones, modos de actuar. Ha abierto muchos interrogantes acerca de c贸mo quedar谩 el paisaje despu茅s de la batalla. Doy por sentado que la batalla terminar谩, claro. Su final no nos devolver谩 a la situaci贸n anterior a la invasi贸n del virus, pero existir谩 un momento a partir del cual la apariencia de normalizaci贸n ser谩 mayor que la de reclusi贸n. Y la realidad de entonces, la disposici贸n de los agentes econ贸micos, de las instituciones del sistema econ贸mico, el papel de cada uno, puede ser algo distinto. Algunas de esas variaciones ser谩n circunstanciales, pero otras es posible que dispongan de mayor permanencia, que terminen arraigando. Por eso es razonable que muchos responsables empresariales, en todos los sectores, se est茅n cuestionando no solo por el tipo de recuperaci贸n, sino por el calado de la reconstrucci贸n, por la conformaci贸n del paisaje y del paisanaje.

A pesar de informaci贸n muy incompleta, de la incertidumbre extrema todav铆a existente, no viene mal abrir la intuici贸n, con los elementos de informaci贸n disponibles, a ese ejercicio de anticipaci贸n de la direcci贸n de algunos cambios y, en su caso, de adaptaci贸n de comportamientos de los agentes econ贸micos p煤blicos y privados. En alguna medida se tratar谩 de respuestas a algunos de los excesos que ya se hab铆an puesto de manifiesto en los 煤ltimos a帽os, algunos de los cuales provocaron la emergencia y r谩pida propagaci贸n de aquella otra crisis global, la desencadenada en EEUU en el verano de 2007. Enuncio las que pueden ser alteraciones significativas que tratar茅 de documentar en las pr贸ximas entregas:

  1. Mayor protagonismo del sector p煤blico en la actividad econom铆a

  2. El papel central que han desempe帽ado las instituciones p煤blicas en la gesti贸n de la crisis sanitaria y luego econ贸mica har谩 dif铆cil prescindir de su concurso en la actividad econ贸mica. Desde los bancos centrales a las agencias gubernamentales. Desde las adquisiciones de deuda p煤blica y privada a los apoyos a las empresas y a los trabajadores, las instituciones p煤blicas han revelado un protagonismo que no desaparecer谩 de la noche a la ma帽ana.

  3. M谩s deuda y menos inflaci贸n

  4. Si ya antes de la pandemia el mundo manten铆a niveles record de endeudamiento, privado y p煤blico, ahora mucho m谩s. La gran cuesti贸n ser谩 no solo c贸mo atender el servicio de esas deudas, sino la fragilidad a la que se somete la estabilidad financiera internacional. Cualquier chispazo pude alterar esa calma chicha con que los mercados de bonos transitar谩n al d铆a despu茅s.

  5. M谩s atenci贸n medioambiental

  6. No hay evidencia de que el origen del virus este asociado a las malas pr谩cticas destructoras del planeta, pero s铆 las hay ya de la mayor conciencia medioambiental que la reducci贸n de emisiones durante la cuarentena ha generado. La sensibilidad de la poblaci贸n no ha dejado de crecer, al tiempo que, en las decisiones de pol铆tica econ贸mica favorecedoras de la recuperaci贸n y de la posterior reconstrucci贸n, se trata de priorizar las inversiones en tecnolog铆as compatibles con el respeto a los Acuerdos de Paris 2015.

  7. Empresas socialmente m谩s responsables

  8. Tambi茅n es una tendencia que viene de atr谩s. La dimensi贸n sanitaria de esta crisis ha acentuado esa proyecci贸n medi谩tica de las actuaciones tendentes a fortalecer la reputaci贸n. No tiene vuelta de hoja. M谩s a煤n, al observar el n煤mero de excluidos que esta pandemia ya est谩 dejando.

  9. Globalizaci贸n m谩s lenta

  10. Es posible que algunas tentaciones proteccionistas que emergieron hace a帽os se concreten ahora. Es igualmente posible que China genere m谩s suspicacias que antes. Pero ser铆a dif铆cil presagiar una desglobalizaci贸n en toda regla.

  11. Digitalizaci贸n fortalecida y extendida

  12. Tampoco es nueva la extensi贸n de las tecnolog铆as digitales. Los procesos de robotizaci贸n, de extensi贸n de la automatizaci贸n, de la inteligencia artificial, del manejo a gran escala de los datos, no ha conocido recesi贸n alguna. La pandemia, adem谩s, ha contribuido a ampliar la alfabetizaci贸n digital. A sacrificar convenciones como los encuentros presenciales. A convencer de su car谩cter esencial, no solo para la actividad econ贸mica.

  13. Demograf铆a dominante

  14. A las inquietudes que generaba desde hace a帽os la evoluci贸n demogr谩fica se a帽aden ahora las derivadas de la pandemia sobre los mayores. La recesi贸n volver谩 a situar aspectos como las pensiones, el patrimonio inmobiliario de las familias o la compatibilidad entre el h谩bitat de los mayores y el vaciamiento de territorios en un primer plano. Nacer谩n menos y los mayores reivindicar谩n m谩s atenci贸n.

  15. Reacciones adaptativas de las empresas y personas

  16. Dependiendo de la percepci贸n de arraigo, esas tendencias motivar谩n adaptaciones en el comportamiento de los agentes econ贸micos. Consumidores, empresas e instituciones p煤blicas se adecuar谩n a ese nuevo entorno. Los patrones de consumo, las decisiones de inversi贸n, el tama帽o y la composici贸n de los censos de oferentes en los distintos sectores, pueden cambiar de forma significativa.

La significaci贸n y alcance de cada una de esas tendencias ser谩 desigual. Su importancia puede cambiar a medida que avance esta presunta transici贸n a la normalidad o, desde luego, si nos vemos obligados a una nueva reclusi贸n. Concluimos reivindicando el ejercicio, la conjetura. Que la incertidumbre no nos amilane. Les espero en la pr贸xima.

Emilio Ontiveros es presidente de Afi y catedr谩tico em茅rito de la UAM