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Tecnología y analítica de datos en el ámbito de la salud

Julio de 2022
El ámbito de la salud es uno de los muchos en los que la tecnología ha supuesto una transformación sustancial y ha permitido acelerar cambios de gran trascendencia.
 


Posiblemente tengamos que hablar del tándem tecnología y analítica de datos cuando nos referimos a los avances que se han venido produciendo en los últimos años y que están generando resultados extraordinarios a nivel económico y social. La analítica de datos se puede clasificar en el ámbito sanitario en cuatro categorías: descriptiva, predictiva, diagnóstica y prescriptiva.

Resultan llamativos los impactos estimados que, en lo social representarían unas 400.000 vidas salvadas, en lo económico podrían suponer ahorros de 200.000 millones de euros y una mejora de la eficiencia asociada a unas 1.800 millones de horas liberadas en el sistema sanitario europeo [1].

La optimización económica inducida por el uso de la tecnología y la explotación de datos viene dada por acciones en torno a ámbitos tan diversos como los siguientes:

  • Inhibición en el avance de ciertas enfermedades por diagnóstico temprano
  • Ayuda en la prescripción de medicamentos
  • Previsión más ajustada de la demanda de los quirófanos
  • Optimización en la dotación de personal sanitario
  • Integración electrónica de historiales clínicos
  • Minimización de reingresos hospitalarios
  • Mejora la gestión de los costes de la cadena de suministro
  • Prevención del fraude y mejora la seguridad.

Tanto la medicina preventiva, curativa, paliativa e incluso las actividades asistenciales se han beneficiado de la conjunción de la explotación de datos potenciada con la tecnología.

En la medicina preventiva, actualmente se utilizan algoritmos capaces de detectar, por ejemplo, el cáncer de mama utilizando un conjunto de datos de 2,5 millones de imágenes de cánceres de mama para entrenamiento, validación y pruebas diagnósticas.

Los procesos de automatización de la captura de información, como los dispositivos que capturan, procesan y generan información han sido los catalizadores del cambio. La telemedicina, el monitoreo remoto y el procesamiento de datos impulsado por la inteligencia artificial son algunos de los avances más significativos. Somos testigos de un desarrollo sin precedentes en el campo de la tecnología de la salud.

Si quisiéramos identificar aquellos desarrollos que están en plena ebullición nos referiríamos a:

  • Analítica de datos. Junto con la inteligencia artificial están ayudando a impulsar la detección precoz de enfermadades, ayuda en el diagnostico, tratamiento y administración de medicamentos, reduciendo además los tiempos de lanzamiento de desarrollo de los mismos aunando inteligencia artificial e inteligencia empresarial.
  • Nanotecnología. Se está utilizando esta tecnología para mejorar los sistemas de administración de fármacos y las imágenes médicas, así como para combatir tumores. Se prevé que el tamaño del mercado de la nanotecnología alcance casi los 300.000 millones de dólares para 2028.
  • Internet de las cosas (IoT). Utilizada actualmente para la monitorización remota de pacientes en diferentes estados de tratamiento. Se prevé que en 2030 casi un 15% de las aplicaciones de IoT estén dedicadas al ámbito sanitario.
  • Realidad aumentada (RA) y realidad virtual (RV). Ya están avanzando en el sector de la tecnología e impulsando innovaciones en educación, y de forma muy destacada en visualización quirúrgica y fisioterapia.

En lo referente al ámbito de cuidados en general y el geriátrico en particular, las residencias de la tercera edad dependen cada vez más de soluciones integradas y basadas en datos para ayudarles a prestar un mejor servicio de las personas residentes y sus familiares. Estas soluciones permiten aportar valor de forma personalizada.

La tecnología de las residencias asistidas en muchos países, como Estados Unidos, ha demostrado ser un éxito para varias comunidades que han adoptado un modelo tecnológico integrado. Multitud de dispositivos pueden dar información de una enorme variedad en tiempo real. Las cosas ya "captan, generan y reportan los datos" y podrán actuar autónomamente cada vez más en una mayor cantidad de situaciones.

En las residencias asistidas, el historial médico completo de un residente se almacena en una historia clínica electrónica. Los sensores ambientales recogen información sobre el entorno, el movimiento y controlan las constantes vitales del residente. No cabe duda de que los datos recogidos por estos dispositivos en un centro de residencia asistida son fundamentales para comprender mejor las necesidades de las personas residentes y ofrecer una atención más personalizada.

Pero no basta con recoger y almacenar grandes cantidades de datos. Una vez que se tienen los datos los resultados provienen de la modelización, que puede realizarse con modelos descriptivos o de inferencia, con modelos predictivos, o con modelos de decisión. El corolario para las residencias de la tercera edad se basa en un modelo predictivo que puede identificar rápidamente las oportunidades para minimizar los riesgos y mejorar la atención a los residentes de las residencias asistidas.

Dentro de un ecosistema tecnológico holístico que analiza los datos recogidos de los registros médicos, los sensores, los dispositivos portátiles y los dispositivos de seguimiento de la ubicación, las alertas proactivas pueden dirigirse directamente al teléfono inteligente del cuidador más cercano al residente dentro de la residencia asistida, que puede intervenir y determinar la acción apropiada. Esta nueva tecnología ayuda a los cuidadores a anticiparse a las necesidades de los residentes, creando una oportunidad para mejorar la atención.

Siendo innegables las mejoras que están suponiendo el acceso a la información, su tratamiento y aplicación en el ámbito sanitario, queda aún aspectos por depurar en lo que respecta a la privacidad, explotación, uso y difusión de los datos. Estos se han convertido en un objetivo económicamente deseable y todo el ecosistema sanitario tiene que encontrar el punto de equilibrio óptimo, ya que en muchas ocasiones los intereses de las distintas partes del ecosistema pueden no confluir. Pacientes, residentes, sanitarios, empresas farmacéuticas, gobierno y agentes sociales deben encontrar el engranaje adecuado para seguir manteniendo el máximo rédito en la explotación de los datos desde el punto de vista sanitario respetando los derechos a la privacidad de las partes afectadas. Esto no debe impedir de ninguna manera la continua innovación tecnológica que hoy en día permite salvar vidas, mejorar la calidad de vida de los pacientes e incluso reducir los costes sociales de la sanidad. De hecho, la analítica sanitaria tiene el potencial de reducir los costes de tratamiento, predecir brotes de epidemias, evitar enfermedades prevenibles y mejorar la calidad de vida en general.


[1]Según Informe de MedTechEurope & Deloitte. Octubre 2020


Roberto Knop, consultor de Afi