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Razones de sobra

Julio de 2022

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado recientemente un estudio donde alerta sobre las implicaciones del cambio climático en la salud mental y llama a las distintas instituciones a tomar cartas en el asunto. Entre otras acciones propone considerar en los planes de actuación ante emergencias climáticas acciones concretas en relación a la salud mental, considerar el en los planes de salud mental el cambio climático y dedicar los recursos requeridos a ambos temas.

El foco del informe de la OMS es seguir reforzando el importante impacto del cambio climático y concienciar sobre una más de las consecuencias. Ahora bien, la mención clara a la salud mental y la necesidad de dedicar recursos contribuye a seguir normalizando un tema que sigue siendo tabú.

Hace unos días quedé a comer con una amiga que estaba afectada por el suicidio de una persona de su grupo de lectura. En sus redes sociales dejó una nota de despedida. Una simple imagen en negro. Mi amiga había quedado para ir al funeral esa tarde y estaba consternada porque alguien había pedido discreción sobre las causas de la muerte. Los padres y hermanos no sabían los detalles. Más allá de lo triste de la situación, y la poco creíble historia sobre el desconocimiento por parte de los familiares, pensé lo terrible que era sumar a la pérdida el estigma o señalamiento social. Pensé también en la mirada condescendiente a personas que han sufrido depresiones en el ámbito laboral y han tenido que hacer frente a ello, por mucho que se haya avanzado en este terreno.

Es difícil llegar a la edad adulta sin haber conocido a alguna persona con problemas de salud mental, se llame depresión, demencia o suicidio, sólo por mencionar algunas manifestaciones. Las cifras a nivel mundial son contundentes: mil millones es el número de personas en el mundo con algún trastorno mental (Institute for Health Metrics Evaluations) y un billón es el coste anual de las enfermedades mentales comunes (Scaling-up treatment of depression and anxiety: a global return on investment analysis. Lancet Psychiat). A su vez, se estima que a nivel mundial la media de trabajadores con buena salud mental sobre 100.000 es de 13 y sólo un 2% de los presupuestos de sanidad de los gobiernos corresponde a salud mental (Mental Health Atlas 2020. OMS).

y, con diferencia, el suicidio es la principal causa de muerte por causas externas. De nuevo los colectivos más vulnerables son los más afectados.

Muchas de las enfermedades mentales tienen tratamiento y una detección temprana podría evitar daños mayores. Todos podemos ayudar simplemente hablando de las enfermedades mentales con la misma naturalidad con la que por fortuna hablamos de muchas de las dolencias físicas. No olvidemos, además, la importante correlación entre salud física y salud mental, y viceversa.

Adriana Scozzafava, directora general de Fundación Afi