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Pintores digitales

Julio de 2022

Nunca fue tan fácil crear arte como ahora. La digitalización ha irrumpido en este ámbito y está transformando muchas de las disciplinas artísticas.

En el mundo de la música, por ejemplo, los costes de producción se han reducido a una fracción de lo que eran, y esto ha provocado que prácticamente cualquier artista tenga la oportunidad de crear contenidos de gran calidad sin depender de grandes inversiones o del azar. La mayor parte de los solistas producen hoy sus canciones con tecnología y medios propios, lo que ha provocado un declive de las bandas de música. De los treinta artistas más escuchados en Spotify, 27 son solistas (la banda más escuchada es BTS, en el puesto 10). Las plataformas de distribución de contenidos, y las propias redes sociales, han facilitado el contacto directo entre creadores y consumidores, dando lugar a una eclosión de artistas impensable hace escasamente dos décadas.

El mundo de la pintura no ha sido ajeno a este fenómeno. David Hockney, uno de los artistas vivos más exitosos del planeta, comenzó a dibujar con la ayuda de un iPhone en 2008 y, desde entonces, no ha dejado de emplear la tecnología para muchas de sus creaciones artísticas (principalmente empleando un iPad). Según él, la tecnología le ofrece muchas ventajas, como, por ejemplo, la exactitud en el uso del color. Los ahora denostados NFT parecían una solución prometedora para resolver el problema de copia de estos activos digitales, pero esa es materia para otro artículo.

El caso es que, El sistema más avanzado en este ámbito es Dall-E 2. De forma resumida, Dall-E 2 es una iniciativa de openAI que permite la creación de imágenes y arte a partir de una descripción facilitada por el usuario.

Aquí algunos ejemplos, extraidos de este hilo de Twitter:

"A Shiba Inu dog wearing a beret and black turtleneck"
"An ibis in the wild, painted in the style of John Audubon"

Un último ejemplo: "Photo of a kiwi that is both a bird and a fruit"

"Photo of a kiwi that is both a bird and a fruit"

Estas imágenes se generan a partir de un proceso llamado "difusión", que se ha entrenado a partir de más de 400 millones de combinaciones de imágenes y textos descriptivos de dichas imágenes.

Aunque los resultados de Dall-E 2 son llamativos, aún comete muchos errores, incluyendo algunos que no se cometerían empleando inteligencia humana. Sin embargo, y atendiendo a los efectos de la aceleración digital, muchos se preguntan si la inteligencia artificial será capaz de superar al ser humano en la creación de arte. Algunos se cuestionan si este tipo de creaciones puede siquiera considerarse arte.

Yendo más lejos, científicos y filósofos se han preguntado, desde tiempos de Alan Turing, si la inteligencia artificial podrá tener alma. Tal vez habría que aclarar si el hombre tiene alma.

En un plato más terrenal, este tipo de sistemas están generando controversia en asuntos como la propiedad y derechos de copia o posibles sesgos de carácter sexista o racista.

En mi opinión, en un contexto de consumo masivo - y compulsivo - de imágenes y vídeo es muy plausible un escenario futuro en el que la inteligencia artificial sea el principal generador de este tipo de contenidos, en muchos casos de forma indistinguible a los contenidos generados por humanos.

Ahora bien: ¿significa esto que estamos asistiendo a los prolegómenos del final del arte, tal y como hoy lo conocemos? Juzguen ustedes.

Borja Foncillas, consejero delegado de Afi