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La econom铆a no se intuye, se estudia

Agosto de 2021
La聽econom铆a聽es la ciencia social que estudia c贸mo las 聽familias, empresas y gobiernos organizan los recursos disponibles, que suelen ser escasos, para satisfacer las diferentes necesidades y as铆 tener un mayor bienestar.

La escasez determina la raz贸n de ser de esta disciplina. Escasez que provoca pobreza, desigualdad, conflictos (incluso b茅licos) y migraciones masivas, por mencionar algunos efectos.

Los recursos de los que disponemos las personas son de diversa naturaleza: algunos son p煤blicos, otros no tienen due帽o, otros nos pertenecen a t铆tulo individual, o familiar; a colectivos o a personas jur铆dicas de diversa 铆ndole. Los recursos pueden ser tangibles o intangibles. Reutilizables o desechables. Innatos o adquiridos. Productivos u ociosos. Libres para moverse o moverlos de un lugar a otro, o no. Casi libres de riesgo o sujetos a un creciente n煤mero de ellos. Pueden ser reconocidos y apreciados, o tambi茅n menospreciados.

Los recursos tienen un valor, un precio y un coste, condicionados por los atributos arriba mencionados, as铆 como por otras circunstancias como la regulaci贸n, que son las reglas de juego definidas por las instituciones que nos representan y que, adem谩s, administran los recursos p煤blicos, los que son de todos. Valor, precio y coste que cambian a lo largo del tiempo por diversos motivos, y que no son los mismos en todas partes.

La ley m谩s importante que un gobierno promulga cada a帽o es la de presupuestos, porque determina el destino de esos recursos que son de todos, y porque tiene capacidad de condicionar tambi茅n el destino de los privados, en pr谩cticamente todos los 谩mbitos de nuestra vida cotidiana.

Solemos otorgar mucha importancia, porque la tiene, a que las personas adquieran conocimientos suficientes para gestionar sus finanzas personales, porque la salud financiera es una condici贸n necesaria para alcanzar el bienestar. Sin embargo, no otorgamos ninguna, a pesar de que la tiene, a que las personas adquieran conocimientos suficientes para, ya no gestionar, pero al menos tener criterio para opinar sobre la administraci贸n de las finanzas que son de todos y, lo que es m谩s importante, elegir entre diferentes opciones de administradores entendiendo las implicaciones de cada una de las ofertas disponibles, por ejemplo, en el mercado electoral. Mercado en el que estamos llamados a participar con 18 a帽os, y sobre el existe un debate interesante sobre si no deber铆amos poder participar antes, con 16 a帽os.

Bien. Ya hemos llegado a donde quer铆a.

Buscando sin mucho 茅xito datos comparados sobre las horas dedicadas a la formaci贸n en asuntos relacionados con la econom铆a en la educaci贸n secundaria me top茅 con un breve art铆culo del economista estadounidense Frank Haigh Dixon, titulado 芦The Teaching of Economics in the Secondary Schools禄. Escrito en 1898, describe una aspiraci贸n que comparto y que creo que est谩 plenamente vigente hoy.

Frank H. Dixon fue un economista historicista y tras una temporada de actividad acad茅mica y profesional en Europa, evolucion贸 a institucionalista, l铆nea de pensamiento que cuestionaba las pretensiones universalistas de gran parte de la teor铆a econ贸mica, y que subrayaba la importancia de los factores hist贸ricos, sociales e institucionales que condicionan las llamadas 芦leyes禄 econ贸micas. Por recordar el t茅rmino, las leyes econ贸micas son las que rigen la producci贸n, la distribuci贸n, el cambio y el consumo de los recursos en los diferentes estadios de desarrollo de las sociedades. Son las que expresan las relaciones m谩s esenciales, estables, causalmente condicionados entre los fen贸menos y los procesos de la vida econ贸mica de la sociedad.

Dixon argumentaba que gran parte de las relaciones econ贸micas no eran inmutables, sino que estaban condicionados por el momento hist贸rico, por la actuaci贸n de las instituciones y por el contrato social existente en cada momento entre los ciudadanos.

Pues bien. En su escrito 芦The Teaching of Economics in the Secondary Schools禄 , Dixon arranca recordando que 芦la funci贸n principal de la Educaci贸n secundaria es ense帽ar a los hombres y las mujeres a ser ciudadanos禄 y relega a una funci贸n secundaria la preparaci贸n para la Universidad. No puedo estar m谩s de acuerdo con esta visi贸n.

RAE define ciudadano como una persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos pol铆ticos y sometido a su vez a sus leyes. Ejercer los derechos que tenemos necesita, primero de todo, conocerlos, y para conocerlos nos los tienen que ense帽ar. 驴Y d贸nde se ejerce la ense帽anza? En las aulas.

Pero, 驴se ense帽an efectivamente estos derechos? 驴Se ense帽a c贸mo funciona el contrato social del que formamos parte como ciudadanos? 驴Se ense帽a a identificar pros y contras de las alternativas ofertadas? 驴A reconocer el coste de oportunidad que produce elegir una alternativa sobre otra? 驴A contextualizar? 驴A diferenciar entre las implicaciones en el corto y el largo plazo y entre posibles escenarios posibles? 驴Se ense帽a a todo el alumnado?

Me temo que no.

Mientras prevalezca la impresi贸n de que el conocimiento de los principios, las leyes y los problemas econ贸micos surgen de la intuici贸n, de las creencias, de la opini贸n y no del estudio y el aprendizaje, la econom铆a nunca va a ocupar el espacio que merece y que se precisa en las aulas. Econom铆a como disciplina que ayuda a entender con imparcialidad, c贸mo funcionan las leyes de la econom铆a y c贸mo 茅stas definen, condicionan y afectan nuestras decisiones individuales, que a su vez contribuyen a dise帽ar la sociedad en la que vivimos y, quiz谩 m谩s importante, en la que vivir谩n las pr贸ximas generaciones.

Y se precisa con urgencia. Porque los problemas econ贸micos cambian, y lo hacen porque las condiciones y las circunstancias cambian. La traslaci贸n del cambio de las condiciones a los problemas no es siempre inmediata, puede tardar d茅cadas desde que se observan los primeros cambios en las condiciones (l茅ase cambio clim谩tico, o demograf铆a, o digitalizaci贸n, o desigualdad). Estos cambios hacen que un plan que era factible para una etapa anterior de nuestro tiempo (por ejemplo, el sistema de pensiones, o el modelo econ贸mico de econom铆a lineal, el de usar y tirar) puede no serlo ahora. Porque han cambiado las condiciones (longevidad e inversi贸n de la pir谩mide poblacional, calentamiento global y p茅rdida de biodiversidad) y el problema econ贸mico asociado var铆a (no deja de existir, pero cambia en su dimensi贸n y duraci贸n). El plan, por tanto, debe cambiar, a uno mejor, a uno que sea factible en la etapa actual, con las condiciones actuales y las que se vislumbran en el futuro.

Y son varios los planes que ya est谩n sobre la mesa pero que son absolutamente desconocidos por los ciudadanos, como la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por poner un ejemplo. No es ideolog铆a, es una agenda global, un compromiso de 192 pa铆ses al que todos estamos llamados a contribuir, pero que, si no lo conocemos, dif铆cilmente podremos sumarnos activamente, participar en 茅l, ni siquiera respetarlo o juzgarlo con imparcialidad.

Y necesitamos todas las capacidades, porque los retos son muchos y complejos.

Ver贸nica L贸pez es consultora del 谩rea de Econom铆a Aplicada de Afi.