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El reto de la planificaci贸n financiera de la longevidad

Noviembre de 2020
El crecimiento de la poblaci贸n joven es cada vez menor, por lo que hay menos personas entrando en el mercado laboral y m谩s saliendo del mismo. Estos flujos ponen en riesgo el crecimiento econ贸mico (ya que hay menos personas produciendo), as铆 como la viabilidad del sistema de pensiones y la sostenibilidad del Estado de Bienestar (mayor presi贸n de la demanda del mismo).

Gracias a las mejoras sanitarias y tecnol贸gicas producidas a lo largo del siglo XX, la esperanza de vida al nacer ha aumentado de forma notable en los 煤ltimos 45 a帽os; concretamente alrededor de doce a帽os de media en el mundo, y diez a帽os en Espa帽a. En este contexto, Espa帽a se ha posicionado como el tercer pa铆s del mundo m谩s longevo, por detr谩s de Jap贸n y Suiza[1].

La tendencia positiva de la longevidad continuar谩 en esta l铆nea en las pr贸ximas d茅cadas. De este modo, seg煤n las proyecciones de poblaci贸n del Instituto Nacional de Estad铆stica, la proporci贸n de poblaci贸n de 65 y m谩s a帽os pasar谩 de representar el 19,6% en 2020 al 30,6% en 2070.

El aumento de la esperanza de vida y la mejora de las condiciones de vida son avances a celebrar. No obstante, estos progresos, si no se realizan al comp谩s del resto de din谩micas poblacionales, pueden conllevar importantes desaf铆os sociales, econ贸micos y financieros que convienen planificar.

Pir谩mide demogr谩fica de Espa帽a por sexo 2020-2070
(% de poblaci贸n en cada grupo etario)
Fuente: Afi, Proyecciones de Poblaci贸n (INE)

Si el aumento de poblaci贸n longeva no viene acompa帽ado de un incremento de la poblaci贸n activa suficiente para compensar[2] el primero, el crecimiento econ贸mico se puede resentir. Factores socioecon贸micos como la mayor duraci贸n de la etapa formativa, las condiciones del mercado laboral (dificultad de acceso, temporalidad, calidad del empleo), la reducci贸n de la capacidad adquisitiva o el elevado coste y restricciones de acceso a la vivienda, sumados a los cambios culturales producidos en Espa帽a en las 煤ltimas d茅cadas, han retrasado la edad de emancipaci贸n y la de maternidad y paternidad, as铆 como tambi茅n ha disminuido el n煤mero de hijos tenidos.

Como consecuencia,

En este contexto, el desarrollo de los Pilares II y III del sistema de pensiones debe establecerse como apoyo del I Pilar, misi贸n en la que las entidades financieras tienen un papel muy relevante. En cualquier marco previsional, sea p煤blico o privado, de capitalizaci贸n o de reparto, de prestaci贸n o de contribuci贸n definida, la creciente longevidad interpela a todos los agentes en el plano financiero, especialmente en el del ahorro disponible para la jubilaci贸n.

Adem谩s, buena parte del aumento de la longevidad no se realiza en estado de buena salud, ya que la prevalencia de la dependencia es creciente con la edad, sobre todo a partir de los 65 a帽os. Por este motivo, a medida que aumenta la poblaci贸n longeva, aquella en situaci贸n de dependencia tambi茅n lo har谩[3]. Esta situaci贸n suele encontrarse caracterizada por la necesidad de ayuda de terceros para realizar alguna (o algunas) de las denominadas Actividades B谩sicas de la Vida Diaria (asearse, comer, vestirse, desplazarse, etc.). Como consecuencia del aumento de la longevidad, la demanda de los servicios de atenci贸n y cuidados para realizar dichas actividades ser谩 tambi茅n cada vez mayor. La provisi贸n de los mismos es costosa, cifrada por varios estudios[4] en el entorno de los 20.000 euros anuales, mientras que la pensi贸n media por jubilaci贸n en 2019 fue de 15.929 euros anuales[5], lo que pone de manifiesto la necesidad de prever y planificar esta contingencia.

El futuro de la planificaci贸n financiera de las diferentes contingencias asociadas a la longevidad puede pasar por nuevas formas de desinversi贸n de la riqueza acumulada. De este modo, seg煤n la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) de 2017[6], los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 55 y 64 a帽os disponen de una riqueza de aproximadamente 173.400 euros, mientras que la de aquellos entre 65 y 74 a帽os es de 180.000 euros.

Riqueza neta de los hogares por edad del cabeza de hogar, 2017
(miles de euros)
Fuente: Afi, Encuesta Financiera de las Familias (Banco de Espa帽a, 2017)

Los activos reales m谩s comunes de ambos grupos son los inmobiliarios: el 83% de los primeros y el 84% de los segundos disponen de una vivienda principal en propiedad; mientras que entre el 55% y el 61%, respectivamente, cuentan con otras propiedades inmobiliarias, como segundas viviendas, garajes o solares, entre otros. En t茅rminos de activos financieros, la inmensa mayor铆a de los hogares dispone de cuentas y dep贸sitos utilizables (el 93% de los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 55 y 64 a帽os, y el 94% de los de entre 65 y 74 a帽os tiene al menos uno de estos dos activos financieros). Finalmente, cabe destacar que s贸lo el 40% de los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 55 y 64 a帽os dispone de planes de pensiones o un seguro de vida, y que 茅stos -en mediana- est谩n valorados en 17.200 euros.

Las cifras anteriores ponen de manifiesto el amplio margen de desarrollo de diferentes productos y servicios que contribuyan a la planificaci贸n financiera de la longevidad. Para este fin, la difusi贸n o publicidad de los diferentes mecanismos existentes, as铆 como aquellos nuevos que se pueden desarrollar, junto con una mayor educaci贸n y concienciaci贸n financiera, tanto de la poblaci贸n en general como de los profesionales del sector en particular, se posicionan como herramientas fundamentales para conseguir una adecuada planificaci贸n financiera ante el reto demogr谩fico que est谩 por llegar.


[1] A 2018, seg煤n los Indicadores del desarrollo mundial del Banco Mundial.
[2] La tasa de dependencia se calcula como la poblaci贸n de 65 a帽os y m谩s entre la poblaci贸n en edad de trabajar (16-64 a帽os). El n煤mero de personas en edad de trabajar ha ca铆do durante los 煤ltimos a帽os, lo que, junto con la disminuci贸n de poblaci贸n menor de 16 a帽os y el aumento de la poblaci贸n longeva (mayor de 65 a帽os), dificulta el sostenimiento de la tasa de dependencia en el largo plazo.
[3] De acuerdo con las estimaciones realizadas por Afi para Instituto Santaluc铆a (2020), en 2030 habr谩 m谩s de 560.000 personas dependientes de Grado III en Espa帽a mayores de 65 a帽os (lo que representar谩 el 1,1% de la poblaci贸n total y el 4,9% de la poblaci贸n de 65 a帽os o m谩s). Esto supone un aumento de aproximadamente 130.000 personas en comparaci贸n con 2018, o lo que es lo mismo, 0,2 puntos porcentuales m谩s en lo que representa este grupo sobre la poblaci贸n de 2018; 0,1 puntos con respecto a la poblaci贸n de 65 a帽os o m谩s.
[4] Monteverde (2003), Bra帽a (2004), Afi (2009), Instituto Santaluc铆a (2020).
[5] Asumiendo 14 pagas, de acuerdo con los datos de la Seguridad Social.
[6] 脷ltimo a帽o disponible.


Rosa Oliveros es consultora del 谩rea de Econom铆a Aplicada de Afi.
Juan Sosa es consultor del 谩rea de Econom铆a Aplicada de Afi.