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La firma de mercados

Mercados y virus

Adoptar un sano escepticismo parece la opci贸n m谩s sensata.

Jose Manuel Amor
Febrero de 2020

Las semanas finales de 2019 y los primeros quince d铆as de 2020 se caracterizaron por la combinaci贸n de un flujo de noticias macro positivas y la reducci贸n de los elevados y permanentes niveles de incertidumbre relacionados con la guerra comercial entre China y EE.UU., y el Brexit. La ca铆da de la incertidumbre, en un entorno de muy laxas condiciones monetarias y financieras, permit铆a algo m谩s de tracci贸n c铆clica tras un a帽o 2019 en que el pulso c铆clico global sufri贸 de forma intensa. La reacci贸n de los mercados a la continuidad de la mejora en los 铆ndices de sorpresas econ贸micas fue notable, y caracterizada por la consolidaci贸n de niveles de rentabilidad alejados de los m铆nimos del verano pasado, una recuperaci贸n de pendientes en las curvas de tipos y retornos positivos en activos de mayor componente de riesgo como bolsa y cr茅dito corporativo de baja calidad. La comunidad anal铆tica, aun teniendo muy presente que hay factores estructurales que impiden asistir a una intensa recuperaci贸n de la actividad acompa帽ada por un alza substancial de las expectativas de inflaci贸n a medio plazo, s铆 comenz贸 a orientar su escenario alternativo hacia un mayor optimismo. Incluso el BCE, en la comparecencia de Lagarde tras el Consejo de Gobierno del 23 de enero, reconoc铆a que el balance de riesgos, aun estando orientado a la baja, mejoraba respecto a la situaci贸n de final del a帽o pasado.

La mejora de sentimiento ha durado hasta la aparici贸n del primer shock no previsto: el conocimiento de un brote de nuevo coronavirus en China a mediados de enero, que trae a la memoria los pasados episodios de la gripe aviar, la gripe A y el SARS y el impacto que tuvieron sobre la actividad econ贸mica y su reflejo en las variaciones en el precio de los activos negociados en los mercados financieros (tipos de inter茅s, bolsas y precio de materias primas).

El impacto econ贸mico potencialmente derivado de una crisis sanitaria es muy dif铆cil de estimar, pues depende principalmente de dos factores. En primer lugar, del impacto sobre la confianza de los agentes, que est谩 铆ntimamente ligado a la extensi贸n del contagio y, sobre todo, a la mortalidad asociada a la enfermedad y la posibilidad de obtener una vacuna con mayor o menor rapidez. El segundo factor, de las medidas de control y contenci贸n del contagio que las autoridades de los pa铆ses afectados adopten, que por lo general implican l铆mites al movimiento de las personas. En relaci贸n a este segundo factor, cuanto mayor sea la relevancia del pa铆s o pa铆ses afectados en t茅rminos de aportaci贸n al PIB global y m谩s intenso sea su rol en las relaciones comerciales globales, mayor ser谩 el potencial impacto econ贸mico negativo.

Con la informaci贸n disponible a inicios de febrero, la extensi贸n del contagio es muy limitada y decreciente fuera de China, y la tasa de mortalidad es muy reducida (cercana al 2%). Son dos datos relevantes que invitan a desterrar los temores a una pandemia global. En todo caso, las medidas de control y aislamiento tomadas por las autoridades chinas son muy relevantes, y a diferencia de las crisis sanitarias de 2002 y 2003, el peso de la econom铆a China en el PIB mundial se ha duplicado (19% frente a 8%). La fuerte reacci贸n de las autoridades, que incluye tambi茅n est铆mulos como la rebaja del tipo de remuneraci贸n de las reservas y la inyecci贸n de liquidez por parte del banco central, no hace sino confirmar la necesidad de reducir al m铆nimo el riesgo de que la situaci贸n creada por el coronavirus termine por desequilibrar estructuralmente a la econom铆a de este pa铆s.

Las primeras estimaciones de impacto hacen referencia a una reducci贸n del crecimiento del PIB chino para 2020 de 0,6 d茅cimas frente al escenario base, con un impacto negativo concentrado en la primera mitad del a帽o que parcialmente se compensar铆a en la segunda gracias a la introducci贸n de est铆mulos monetarios y fiscales. A nivel global, se maneja como escenario m谩s probable un impacto de una o dos d茅cimas a la baja en el crecimiento mundial.

Evoluci贸n del 铆ndice MSCI ACWI antes y despu茅s de la aparici贸n de alertas sanitarias en 2000-2019
(base 100 en d铆a de alerta)
Fuente: Afi, Macrobond.

A pesar de que la volatilidad ha hecho acto de presencia en las principales variables financieras a partir de la segunda quincena de enero (afectando con m谩s intensidad a los sectores de ocio y transporte, recursos naturales y lujo, l贸gicamente los m谩s afectados) por ahora no puede decirse que el mercado est茅 emitiendo se帽ales de una intensa preocupaci贸n y s铆 que est谩 siguiendo el mismo patr贸n de episodios anteriores, en los que m谩s all谩 de vaivenes de corto plazo y moderada intensidad, las tendencias anteriores al shock se mantuvieron intactas. Puede que sea demasiado pronto para extraer esa misma conclusi贸n, y que adoptar un sano escepticismo sea la opci贸n m谩s sensata.

Jos茅 Manuel Amor es socio director de An谩lisis Econ贸mico de Afi