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Servicios financieros: dos d茅cadas de transformaci贸n inacabada

Febrero de 2020
La industria de servicios financieros en Espa帽a ha registrado intensas transformaciones en las dos d茅cadas transcurridas del presente siglo, adecu谩ndose a un entorno extraordinariamente complejo que ha tenido que digerir las implicaciones de la crisis y las respuestas a la misma en el marco de una serie de cambios estructurales m谩s profundos (tecnol贸gicos, competitivos, y de preferencias de los usuarios de servicios financieros) que obligan a un permanente replanteamiento de los modelos de negocio, de forma integrada entre los diferentes subsectores de la industria de servicios financieros. La relevancia adquirida por el desarrollo de la actividad 芦bancaseguros禄 es una de las manifestaciones. Dicha actividad no s贸lo tiene un peso espec铆fico en las cuentas de resultados de la banca espa帽ola, sino que tiene un potencial nada desde帽able dado el bajo peso relativo del ahorro previsional en la estructura del ahorro de las familias en contraste con otros pa铆ses de nuestro entorno. Cierto es, no obstante, que el entorno prolongado de bajos tipos es un factor limitativo de su despegue.

Aunque la manifestaci贸n de la crisis financiera ha sido mucho m谩s intensa en sector bancario que en otro tipo de servicios financieros (seguros, o instituciones de inversi贸n colectiva), las actuaciones llevadas a cabo en respuesta a la crisis, tanto por las autoridades como por las propias entidades, se han traducido en una creciente interrelaci贸n y simbiosis entre los diferentes tipos de intermediarios financieros (bancos, aseguradoras y gestoras de inversi贸n colectiva).

El sistema bancario, sin duda el m谩s afectado por la crisis, ha registrado una transformaci贸n sin precedentes en las dos 煤ltimas d茅cadas, con un importante proceso de consolidaci贸n y concentraci贸n empresarial y la pr谩ctica desaparici贸n total de un tipo de entidades, las cajas de ahorros, que antes de la crisis representaban casi el 50% del sistema.

Aparte de esa reducci贸n en el censo empresarial bancario y del incremento en la concentraci贸n del mismo, otro efecto muy directamente relacionado con la crisis ha sido el incremento de la simbiosis entre el sistema bancario y los otros dos grandes subsectores del sistema financiero, como son el de seguros y la gesti贸n de activos mediante la inversi贸n colectiva.

El nexo entre ambos tipos de entidades ha venido marcado en gran medida por las tendencias en la materializaci贸n del ahorro financiero de los grandes sectores institucionales y muy especialmente los hogares. Dicha materializaci贸n se ha visto inducida tanto por factores ex贸genos -fiscalidad, evoluci贸n de los tipos de inter茅s, comportamiento de los mercados financieros-, como por la propia din谩mica competitiva de las entidades, sobre todo bancarias, en el marco de su gesti贸n de la liquidez.

En este sentido, la primera d茅cada del presente siglo, en la que se gest贸 la crisis que explotar铆a entre 2010 y 2012 (con m谩s de dos a帽os de retraso frente a los principales pa铆ses occidentales) se caracteriz贸 por una muy intensa expansi贸n del cr茅dito en nuestro pa铆s, especialmente el asociado a la promoci贸n y financiaci贸n de viviendas. Las importantes necesidades de liquidez para financiar esa expansi贸n crediticia provocaron una masiva apelaci贸n a los mercados internacionales, ante la insuficiencia del ahorro interno. Y sobre 茅ste, la fuerte competencia entre los bancos para cubrir sus necesidades de liquidez, ejerci贸 una clara influencia, fundamentalmente a trav茅s de elevada remuneraci贸n de los dep贸sitos, que ganaron cuota de mercado en cuanto a materializaci贸n del ahorro de los hogares. Es as铆 como los dep贸sitos bancarios, que iniciaban el siglo XXI con un peso del 39% sobre los activos financieros de los hogares, alcanzaban el 47% en el punto 谩lgido de necesidades financieras de los bancos, cuando el acceso a los mercados se les hizo extraordinariamente dif铆cil entre 2010 y 2012.

La situaci贸n ha cambiado sustancialmente tras la crisis, siendo muy determinante al respecto las actuaciones del Banco Central Europeo, con su pol铆tica monetaria extraordinariamente expansiva, tanto en cantidad de liquidez suministrada (pr谩cticamente ilimitada), como en tipos de inter茅s aplicada a la misma (cero, o incluso negativo aplicado las reservas bancarias en el BCE).

Activos financieros de las familias espa帽olas
Estructura del aHorro financiero de las familias (% sobre total)
Activos Financieros
1985
1990
1995
2000
2005
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
1潞trim
2潞trim
Fuente: INVERCO con datos Banco de Espa帽a
(1) IIC: desde 2013 incluye SICAV dom茅sticas e IIC extranjeras de los hogares espa帽oles. Antes de 2013 solo SICAV. No incluye inversores personas jur铆dicas
I.聽聽聽 DEP脫SITOS Y EFECTIVO 63,0 61,0 51,3 38,8 36,3 37,4 45,7 46,0 46,5 46,0 45,4 43,0 41,0 39,3 39,3 38,2 39,9 39,3 39,0
Efectivo 5,9 7,0 7,0 5,1 5,1 4,9 5,6 5,7 5,5 5,4 5,2 4,5 4,0 3,7 3,3 2,9 2,6 2,4 2,3
Dep贸sitos transferibles 7,2 8,9 5,6 5,7 16,6 14,3 15,4 17,2 16,9 16,7 16,4 16,5 17,6 20,1 23,4 25,8 29,1 29,0 29,4
Otros dep贸sitos 49,9 45,1 38,8 28,1 14,5 18,3 24,7 23,1 24,1 23,9 23,9 22,0 19,3 15,5 12,6 9,5 8,3 7,9 7,3
II.聽聽 INSTITUC. INV. COLECTIVA 0,3 1,6 10,2 13,9 12,8 10,6 8,6 8,4 7,2 6,6 6,3 9,0 10,9 12,3 12,9 14,1 13,9 14,2 13,9
Fondos de Inversi贸n 0,3 1,6 10,2 13,9 12,3 10,1 8,2 7,5 6,3 5,8 5,5 6,2 7,7 8,4 8,9 9,7 9,7 9,7 9,5
IIC extranjeras/SICAV (1) 0,0 0,0 0,0 0,0 0,4 0,5 0,4 0,9 0,9 0,8 0,8 2,8 3,1 3,9 4,0 4,4 4,2 4,4 4,4
III.聽 FONDOS DE PENSIONES 0,3 3,1 3,5 5,0 5,2 5,1 5,2 5,3 5,3 5,1 5,1 5,1 5,3 5,3 5,3 5,3 5,1 5,2 5,1
Externos 0,0 0,9 2,1 3,7 4,6 4,5 4,5 4,8 4,7 4,6 4,6 4,6 4,8 4,8 4,9 4,9 4,8 4,9 4,8
Internos 0,3 2,2 1,4 1,2 0,6 0,6 0,6 0,6 0,6 0,5 0,5 0,5 0,5 0,4 0,4 0,4 0,3 0,3 0,3
IV. INVERSI脫N DIRECTA 23,7 21,5 22,8 29,9 33,4 35,2 28,0 27,8 28,2 29,6 30,4 30,7 30,0 30,6 29,7 29,5 27,5 27,7 27,8
Renta Fija
8,1
7,4
3,7
2,5
2,2
2,7
2,3
2,4
2,8
4,7
3,6
2,8
1,7
1,5
1,1
0,8
0,7
0,8
0,9
Corto plazo 1,5 4,4 1,2 0,1 0,1 0,4 0,4 0,2 0,1 0,7 0,6 0,1 0,1 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
Largo plazo / Pr茅stamos 6,6 3,0 2,5 2,4 2,1 2,3 1,8 2,3 2,7 4,0 3,0 2,7 1,6 1,5 1,1 0,8 0,7 0,8 0,9
Otras participaciones
1,4
0,4
3,0
6,1
8,3
10,0
9,9
10,9
12,8
12,8
14,6
12,5
12,8
13,4
13,6
12,6
12,3
12,2
12,1
Renta Variable
14,2
13,7
16,2
21,3
22,9
22,5
15,9
14,4
12,6
12,1
12,2
15,4
15,5
15,7
15,0
16,2
14,5
14,7
14,9
Cotizada - - 4,7 10,5 6,9 7,2 4,7 5,9 4,6 4,5 5,5 7,2 6,9 5,6 5,8 6,2 5,2 5,3 5,0
No cotizada - - 11,5 10,8 15,9 15,4 11,1 8,6 7,9 7,6 6,7 8,2 8,5 10,1 9,2 10,0 9,4 9,4 9,9
V.聽 SEGUROS/Ent.Prev.Social 1,7 4,2 6,6 9,7 9,3 8,5 9,7 10,0 9,9 9,8 9,9 10,0 10,7 10,4 10,6 10,6 10,9 11,2 11,2
Reservas vida 0,5 2,2 4,8 6,3 5,3 4,8 5,8 6,1 6,1 6,4 6,6 6,8 7,5 7,4 7,8 7,7 8,0 8,2 8,4
Seguros colectivos pensiones 0,0 0,0 0,1 0,9 1,8 1,6 1,7 1,6 1,6 1,5 1,5 1,4 1,3 1,3 1,2 1,2 1,2 1,1 1,1
EPSV 0,0 0,0 0,6 0,6 0,5 0,5 0,9 0,9 0,9 0,9 1,0 1,0 1,1 1,0 1,0 1,0 1,0 1,0 1,0
Otras reservas 1,1 2,0 1,1 1,9 1,6 1,6 1,3 1,3 1,3 1,0 0,9 0,9 0,8 0,8 0,6 0,7 0,8 0,8 0,8
VI. CR脡DITOS 8,5 6,2 3,1 1,8 1,7 1,4 1,1 0,8 1,1 0,9 0,9 0,7 0,7 0,6 0,6 0,6 0,6 0,6 0,6
OTROS 2,5 2,4 2,5 0,8 1,4 1,8 1,7 1,7 1,9 2,1 1,9 1,5 1,6 1,5 1,5 1,7 2,1 1,9 2,4
TOTAL 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0

En dicho contexto de f谩cil acceso a una financiaci贸n abundante, barata y a largo plazo con el BCE, los bancos reducen fuertemente (hasta cero, o incluso negativo) la remuneraci贸n a los dep贸sitos, que pierden peso sobre el ahorro de los hogares llegando a niveles del 39% en 2018, es decir deshaciendo completamente la acumulaci贸n registrada en los a帽os previos a la crisis, y devolvi茅ndonos a la situaci贸n de inicio del siglo.

El contrapunto a esa evoluci贸n c铆clica de los dep贸sitos bancarios ha sido la de los productos de ahorro materializados en fondos de inversi贸n o productos de seguro, sobre todo en su rama da ahorro/vida. Ambos tipos de productos han recuperado un extraordinario protagonismo en los 煤ltimos a帽os, y atractivo inversor para los hogares en un contexto de nula (o negativa) retribuci贸n a los dep贸sitos).

Pero no s贸lo han sido atractivos para los inversores, sino que las propias entidades bancarias han descubierto que la comercializaci贸n de dicho tipo de productos se erige en una importante fuente de rentabilidad por comisiones, al tiempo que permite ofrecer a los clientes una oferta mucho m谩s integrada y apropiada a sus perfiles de riesgo y rentabilidad esperada.

Es singularmente relevante en este sentido la aportaci贸n del negocio asegurador a las cuentas de la banca. T茅ngase en cuenta que las compa帽铆as aseguradoras que operan en Espa帽a vinculadas a grupos bancarios acaparan actualmente en torno al 50% de la actividad y de los resultados que genera el negocio asegurador en nuestro pa铆s. De hecho, en el ramo de vida concentran incluso el 65%-75%. La mayor conexi贸n con la actividad puramente financiera del segmento vida-ahorro, junto a la gran capilaridad de la red bancaria espa帽ola, que se configura como el canal mayoritario de distribuci贸n de este tipo de seguros, explican esta fuerte presencia de la banca.

Resultado de esa simbiosis es que, considerando exclusivamente el negocio dom茅stico, la contribuci贸n directa del sector seguros a la banca (por el resultado de sus participaciones aseguradoras) puede estimarse cercano al 25%. M谩s a煤n, dicho porcentaje constituir铆a un suelo en t茅rminos efectivos, puesto que ha de tenerse en cuenta, adicionalmente, el margen asociado a los ingresos que proporciona la distribuci贸n comercial de los seguros que se realiza desde la propia red bancaria. En consecuencia, globalmente (contribuci贸n directa e indirecta) cabe estimar que nada menos que en torno a un tercio de los resultados de la banca por su actividad dom茅stica es atribuible a su negocio asegurador.

Si se tiene en cuenta que el ROE medio de la actividad aseguradora de la banca se sit煤a en el rango 15%-20%, parece claro que la profundizaci贸n en esa apuesta por desarrollar adicionalmente la actividad de 芦bancaseguros禄 es pertinente. Tanto m谩s dada la baja penetraci贸n del ramo de vida en nuestro pa铆s, principalmente del negocio de vida-ahorro, que tiene sus ra铆ces en factores idiosincr谩ticos bien conocidos: peso en la estructura del ahorro de las familias de la inversi贸n inmobiliaria, junto a una elevada tasa de sustituci贸n de las pensiones p煤blicas que no incentiva precisamente el ahorro previsional. Por supuesto, un factor retardatario adicional del despegue potencial, com煤n en este caso con otros pa铆ses, es el vigente escenario de prolongados bajos tipos de inter茅s.

Dados los mencionados factores estructurales no es previsible que a corto plazo tenga lugar un estrechamiento de esa brecha del ahorro financiero previsional frente a los pa铆ses de nuestro entorno que se viene manteniendo de forma estable en el pasado. Sin embargo, en el medio plazo, el contexto venidero de incapacidad del sistema p煤blico de pensiones para dar respuesta suficiente al d茅ficit de ahorro previsional que el marco demogr谩fico (bajas tasas de natalidad y longevidad creciente) acabar谩 imponiendo previsiblemente un marco homologable a pa铆ses m谩s experimentados que propiciar谩, entre otros, el desarrollo de ese segmento de vida-ahorro.

脕ngel Berges
脕ngel Berges es socio fundador y vicepresidente de Afi.
Daniel Manzano
Daniel Manzano es socio de Afi.