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#Mujeresquetransforman

Margarita Salas, de Asturias para el mundo

Además de todos sus logros científicos, Margarita Salas nos ha dejado otro legado: un grupo de magníficas científicas que están haciendo que la ciencia española hable en femenino y sea un referente para el mundo entero.

Mónica Guardado
Diciembre de 2019

Hace unas semanas, a sus 80 años nos dejaba Margarita Salas huérfanas de un referente para el resto de mujeres, y especialmente para las científicas, en España.
Esta bioquímica asturiana cumplió el que fue su sueño: trabajar en el laboratorio hasta el último día de su vida, como también hiciera Rita Levi-Montalcini, científica a la que Margarita tanto admiraba.

La Dra. Salas constituye una figura clave en los ámbitos de la bioquímica y la biología molecular. Su mayor logro científico fue el descubrimiento de una técnica que permite amplificar las muestras más pequeñas de ADN en cantidades suficientes para hacer un análisis genómico completo, una invención que se convirtió en la base de la genética moderna, con aplicaciones en todo tipo de campos. El descubrimiento, patentado en 1989, es el que más ingresos ha aportado al CSIC en toda su historia (seis millones de euros).

Pero además de una gran investigadora, Margarita Salas será recordada como una gran defensora de los derechos de las mujeres, como un referente feminista y, sobre todo, como un modelo para las niñas con vocación científica: fue la primera mujer española que ingresó en la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.

Entre otros reconocimientos, Salas recibió el Premio Jaime I de Investigación en 1994, el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal en 1999, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 1995, y además fue nombrada Investigadora Europea en 1999 por la UNESCO. Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, así como de la Real Academia Española de la Lengua, y fue la primera mujer que recibió un doctorado Honoris Causa de la Universidad de Oviedo.

Además de todos sus logros científicos, Margarita Salas nos ha dejado otro legado: un grupo de magníficas científicas discípulas suyas que están haciendo que la ciencia española hable en femenino y sea un referente para el mundo entero.

Confiemos en que su trabajo sea reconocido en su tierra próximamente y que ello contribuya a impulsar a las niñas asturianas y españolas a seguir su camino en el campo de la ciencia, que tanta falta hace para seguir avanzando en la igualdad de género.

Me quedo con una frase suya en la que decía: «lo importante no es tener arrugas en la cara, sino no tenerlas en el cerebro».

¡Muchas gracias, Margarita, por tu ejemplo e inspiración!

Mónica Guardado es Directora General de Afi Escuela de Finanzas