Estrategia global

Incertidumbre

No es de extra√Īar que las empresas contengan la respiraci√≥n y aplacen planes de inversi√≥n y los mercados graviten hacia activos seguros.

Mauro F. Guillén
Septiembre de 2019

Las decisiones empresariales y los mercados de capitales se rebelan contra la incertidumbre. Las inversiones de todo tipo necesitan conocer cu√°les son los par√°metros m√≠nimos y m√°ximos de cara al futuro. De lo contrario, se produce o bien una congelaci√≥n de las decisiones en el caso de las empresas o bien una huida hacia activos de inversi√≥n m√°s seguros en el caso de los mercados de capitales. No hay duda de que la incertidumbre se ha instalado en las econom√≠as espa√Īola, europea y global.

Se trata de una incertidumbre multidimensional. Nos enfrentamos a incertidumbres de √≠ndole econ√≥mica, financiera, regulatoria, tecnol√≥gica, pol√≠tica, y geopol√≠tica de gran envergadura y alcance. Los interrogantes econ√≥micos son bien conocidos. Tras varios a√Īos de expansi√≥n, se aprecia una desaceleraci√≥n de alcance global. Esta vez ni siquiera los mercados emergentes van a compensar la ca√≠da de la actividad en Europa y, cada vez m√°s, en Estados Unidos. A ella se unen dos tipos de incertidumbres financieras. La primera se refiere al papel de los bancos centrales, que a pesar de sus agresivas pol√≠ticas no han conseguido que suban los tipos a largo plazo. No se sabe muy bien qu√© otros instrumentos podr√°n utilizar para amortiguar una posible recesi√≥n. La otra incertidumbre financiera, inducida en parte por las pol√≠ticas monetarias laxas, tiene a los bancos como principales protagonistas. No sabemos hasta qu√© punto el sistema bancario va a resistir los envites del cambio tecnol√≥gico, demogr√°fico y monetario. Esta fuente de incertidumbre es particularmente preocupante en Europa dada la dependencia empresarial del cr√©dito bancario.

En términos regulatorios, la incertidumbre proviene de los continuos vaivenes de las políticas de competencia, protección al medio ambiente y, sobre todo, comerciales. Las empresas ya no pueden planificar adecuadamente en un mundo en el que las más básicas reglas del juego están constantemente bajo amenaza de cambiar. A esto se une la tentación de manipular el valor de las monedas, lo que aumenta la incertidumbre porque se trata de un resorte fácil de emplear, pero con consecuencias imprevisibles.

La incertidumbre tecnol√≥gica tambi√©n nos acosa. Fue solamente hace unas pocas semanas que voces muy autorizadas apuntaron que los avance en inteligencia artificial, aunque impresionantes, no van a revolucionar tan r√°pidamente como se cre√≠a sectores clave de la econom√≠a, incluyendo sobre todo el transporte y la automoci√≥n. Las dudas sobre los avances en biotecnolog√≠a y nanotecnolog√≠as tambi√©n han echado un jarro de agua fr√≠a sobre las expectativas empresariales. La fallida salida a bolsa de Uber es otro signo de una cierta desidia tecnol√≥gica. Mientras tanto, gigantes como Alibaba, Amazon y Google contin√ļan su escalada, transformando las reglas b√°sicas de la competencia y de la innovaci√≥n en numerosos sectores.

Y a√ļn no hemos analizado la pol√≠tica y la geopol√≠tica como fuentes de incertidumbre. Los desbarajustes en la esfera pol√≠tica son may√ļsculos, sobre todo en el Reino Unido, Italia, Espa√Īa, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Turqu√≠a, Hong Kong, Sud√°frica y un sinf√≠n m√°s de pa√≠ses. Pero son a√ļn m√°s preocupantes las desavenencias y forcejeos geopol√≠ticos en un momento clave en el mundo, con desaf√≠os excepcionales y numerosas tensiones. El cambio clim√°tico, las migraciones, las guerras comerciales, los conflictos civiles en Siria y Yemen, entre otros muchos factores, contribuyen a la sensaci√≥n de zozobra y conflicto. Todo ello adem√°s alimentado por una carrera maratoniana para establecer √°reas de influencia en el mundo, en la que participan de manera destacada China, India, Rusia y Turqu√≠a, con una actitud cada vez m√°s aislacionista por parte de Estados Unidos y un cierto abandono por parte de la Uni√≥n Europea.

Incertidumbres, por tanto, en plural. No es de extra√Īar que las empresas contengan la respiraci√≥n y aplacen planes de inversi√≥n y los mercados graviten hacia activos seguros.

Mauro F. Guillén es director del Lauder Institute y catedrático de Dirección Internacional de la Empresa en la Wharton School, así como miembro del Consejo Académico de Afi Escuela de Finanzas