Legalidad o legitimidad

No solo queremos leyes

El progreso de la mujer en las organizaciones empresariales parece que solo es posible mediante medidas de discriminaci贸n positiva.

Virginia Gonz谩lez

Mi primera clase en la Facultad de Derecho comenz贸 con nuestro profesor dici茅ndonos: 芦las leyes est谩n hechas para no ser cumplidas禄. 驴Provocador? Sin duda. A continuaci贸n, a帽ad铆a: 芦Para no ser cumplidas estrictamente, porque, 驴c贸mo puede ser que el estricto cumplimiento de la ley haga que las cosas no funcionen? 禄.

Ahora estamos viviendo un tsunami normativo en favor del feminismo, entendiendo 芦feminismo禄 como 芦principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre禄 en los t茅rminos que indica la Real Academia Espa帽ola. Son frecuentes las normas que garantizan las cuotas; normas que exigen velar por la diversidad de experiencias y de conocimientos, facilitando la selecci贸n de mujeres y que en general, no adolezcan de sesgos impl铆citos que puedan implicar discriminaci贸n alguna; normas que incentivan la presencia equilibrada de hombres y mujeres en los Consejos de Administraci贸n, o normas que incorporan 芦la perspectiva de g茅nero禄 en materia fiscal, como las deducciones para las empresas del 10% del salario de las mujeres directivas en Impuesto sobre Sociedades, una vez forman parte del 贸rgano de administraci贸n.

Pero, 驴es necesario legislar para alcanzar la igualdad y garantizar los mismos derechos a los hombres y mujeres? La evidencia es clara. Las estad铆sticas hablan por s铆 mismas. El progreso de la mujer en las organizaciones empresariales parece que solo es posible mediante medidas de discriminaci贸n positiva. Necesario, s铆, pero no suficiente.

La ley es un desideratum, un referente moral al que hay que acercarse y que hay que respetar, ya sea por convicci贸n o por temor a la sanci贸n. Pero para que funcione la convicci贸n, tiene que funcionar la ejemplaridad. Y es entonces cuando podremos hablar de legitimidad y no solo de legalidad.

Las normas, como herramienta de organizaci贸n del orden econ贸mico, pol铆tico y social, pueden representar una forma de discriminaci贸n si se manejan o interpretan de forma incorrecta. En definitiva, como se帽alaba mi profesor, a veces el estricto cumplimiento de la ley hace que las cosas no funcionen; es m谩s, puede que incluso su efecto sea el contrario al buscado. 驴Podr铆a haber pasado con la Ley de Igualdad?

La realidad revela que la participaci贸n, inclusi贸n o el empoderamiento de las mujeres no nace por s铆 solo o por una norma, sino por diversas iniciativas y buenas pr谩cticas que, sumadas, involucran a todos, hombre y mujeres, y que fomentan la inclusi贸n en beneficio del desarrollo de toda la sociedad.

Es precisamente, desde el prop贸sito de inclusi贸n y a trav茅s de las buenas pr谩cticas, desde donde queremos luchar contra todo tipo de discriminaci贸n y fomentar la diversidad. Queremos experiencias exitosas, acciones positivas, principios y valores corporativos que incorporen la igualdad. No queremos 芦隆que el peso de la ley caiga sobre 茅l!禄; tampoco losas. Queremos convicci贸n e igualdad de oportunidades.

Virginia Gonz谩lez es socia y responsable de la Unidad Corporativa de Afi.